martes, 7 de octubre de 2014

'No eran amarillas', decía Dorothy.

Llevo pensando en perderme desde que tengo uso de razón -que no cordura-, y nunca encuentro una excusa para desdoblarme al destino, y que el encuentre mi camino de vuelta. Porque tu me entiendes, ¿Verdad? Si lo que yo quiero es vagar hasta el cielo se rompa, y se me oxiden las venas con tu recuerdo, así no pensaría en direcciones, ni salidas y ni en huir de la copa de tus labios cuando te veo saltar a la deriva. Aunque quizá sea sólo tu ausencia o mis ganas de hacerlo mal, que no aguanten un segundo asalto en eso de la incertidumbre. O tal vez sólo soy uno de mis demonios, de esos que paladean la tormenta antes de que se formen las nubes, y esté esperando el momento oportuno para sangrar con tu acero.

En cualquier caso, no voy a honrar tu memoria, ni las curvas grises de mi pelo. Sólo voy a reposar mis ojos y a dormir un rato, como decía ella, sin sueño.

1 comentario:

Alfredo Álvarez Corral dijo...

Me encanta la frase de "ella"

-Soul.